
En un tiempo de crisis, en un tiempo de estrés, en un tiempo en donde no hay tiempo! es increíble hacer un recuento de cuántas veces en el día pienso “Quisiera ser niño otra vez”. Si tan solo fuera tan fácil, si tan solo se pudiera aprovechar esos tiempos en los que yo anhelaba ser grande.. ironía!
Hoy me sucedió algo que fue como la gota que derramó el vaso del tema, mientras estaba en la oficina hice una llamada telefónica y mientras esperaba que me comunicaran a la persona con la que quería hablar, me pusieron una música de espera que sonaba igual a los peluches y tarjetas que cuando estaba pequeño mi mamá vendía en la librería y desde allí se vinieron a mi mente tantos recuerdos que ahora digo “¿por qué no me divertía con eso?”. Recuerdo que siempre me emocionaba cuando vendedores de una empresa que se llama Alahad llegaban, porque eran los que le vendían juguetes a mi mamá para las diferentes temporadas, también por un señor Don Tomás, todavía recuerdo que hasta hubo una vez que me enojé porque mi mamá le encargó una pista de competencia de carritos y nunca venía nuestra encomienda (porque esa si era para nosotros y no para venta en la librería), pensar en el tipo de enojos y frustraciones de esa edad me hace pensar “Quisiera ser niño otra vez”.









