No es vanidad ni egocentrismo, pero que nivel al que han llegado algunos que se dicen llamar “licenciados” o “tutores” universitarios, me refiero específicamente al Centro Universitario de Puerto Barrios de la Universidad Galileo (valga la redundancia), ya que nuestras clases universitarias están basadas en tutorías, es decir asistir una vez a la semana a una dis que explicación del capítulo correspondiente, las cuales deben llevarse a cabo en su semana respectiva, de manera que se concrete el plan de trabajo previsto y presentado a los alumnos el primer día del trimestre, lo cual no se ha estado realizando de esta forma desde el día que supuestamente dimos inicio a las clases (me refiero a los dos primeros cursos que recibimos según nuestro horario), ya que teníamos que recibir tres cursos, los primeros dos impartidos por un supuesto licenciado, que desde el primer día de clases comenzó positivamente (valgame el sarcasmo): NO ASISTIO!! y sin ningún argumento a su defensa expuesto a la siguiente semana.

Cada uno de nosotros llevabamos la expectativa sobre quién iba a ser nuestro nuevo licenciado que nos impartiría los cursos (por lo general en este aspecto nosotros siempre generamos expectativas positivas, pensando en un profesionalismo exigente en cuando al que nos daría nuestras respectivas tutorías, incluso sintiéndonos inseguros de poder llenar los requerimientos exigidos por él), por lo cual la ausencia de dicho licenciado la primera semana lo dejamos en segundo plano, enfocándonos a lo que sería su forma de impartir el curso. El primer día de clases con este…

… “tutor” (segunda semana hábil, pero primera que asistía él) cuando yo entro a su curso ya se había comenzado a impartir, por lo cual rapidamente me incorporé al resto de mis compañeros, que pienso que al igual que yo esperabamos algo mucho mejor de nuestro “tutor”, pero no!! el curso lo imparte leyendo el tema y dándole participación a los alumnos: LEYENDO!! (Me recuerda mis días en sexto primaria), para que luego sus “explicaciones” (que por cierto, no se le escucha nada) sean cíclicamente redundantes! que para que sigo explicando si el curso transcurrió así: leyendo, leyendo, leyendo… Y así terminó el primer día de clases con nuestro nuevo “tutor”.

Pero lo que motivó a pasmar estas “pato-aventuras” en un artículo de mi blog fue lo sucedido durante la segunda semana de este curso (recalco, segunda semana de este curso, porque ya era la tercera semana hábil!), cuando yo estresado por mis quehaceres laborales diarios llego a la Universidad en un intento de suspiro y aprendizaje nuevo, pero no! me topo con lo mismo, la clase leída e incluso nuestro “tutor” en mención se perdía en su propia lectura, dejando lapsos de hasta 3 minutos deambulantes reubicándose en la línea por la que iba leyendo (lo que denota claramente su falta de concentración en el tema), además de que sus explicaciones redundantes se hacían presentes cada vez con mayor fuerza, ahora con una expresión constante: “como les había dicho…”, con lo cual explicaba cada parte del capítulo que leía, con su misma “explicación” (si se le puede llamar así). Cada vez se deja ver su falta de personalidad profesional (capacidad) y liderazgo para poder dirigir a un grupo de aproximadamente 40 alumnos.

En esta misma semana, durante la impartición del primer curso que nos da dicho “tutor” sucedió un incidente que afecto la continuidad del mismo, por lo cual mientras se le buscaba una solución, el curso quedó pausado, mientras en cada uno de los estudiantes surgían comentarios respecto al suceso, nuestro “tutor” se unía a ellos a comentar con ellos (en vez de imponer la continuidad del curso), pero sin tomarle tanta importancia a esto, luego el “tutor” concluye la impartición del curso cuando se llegó la hora respectiva, sin brindar ninguna referencia sobre como se iba a reponer el tiempo perdido o si había que realizar las tareas del capítulo correspondiente, pero no, solo con decir que nos correspondería ya ir por el capítulo 3 y apenas estamos redundando por el capítulo 1 de nuestro libro! va a ser una completa odisea el transcurso de este trimestre si continua de esta manera, considerando la importancia que tienen los cursos que deberíamos estar aprendiendo, por el contenido establecido en los libros. Al parecer nuestro aprendizaje va a tener que basarse en voluntad propia!